¿Tienes un jardín pequeño y sueñas con tener una piscina? ¡Es posible! Las piscinas pequeñas de obra son la solución ideal para quienes quieren disfrutar del agua sin necesidad de grandes superficies. En Ruberte Piscinas, diseñamos e instalamos piscinas adaptadas a cada espacio, ofreciendo opciones funcionales, bonitas y personalizadas.

Una piscina pequeña de obra es aquella cuya superficie no suele superar los 20 m². Las medidas más comunes oscilan entre 2,5 x 2,5 m hasta 3 x 5 m, aunque todo depende del espacio disponible y del uso que se le quiera dar: baño, relajación, juego o incluso ejercicio.

Estas dimensiones permiten instalar una piscina en jardines urbanos, patios interiores o zonas donde cada metro cuenta. Además, el diseño a medida y la construcción en obra permiten una gran libertad para adaptarla a formas irregulares o esquinas aprovechables.

La profundidad también influye mucho en el diseño. Para una piscina pequeña, lo ideal es que tenga entre 1,20 m y 1,50 m, suficiente para refrescarse y nadar suavemente. Algunas personas optan por una profundidad menor (incluso de 1 metro) si la piscina está pensada para relajarse o para un uso más recreativo, sobre todo en hogares con niños.

En Ruberte Piscinas, también se puede diseñar una profundidad progresiva, que aporta más versatilidad al baño.

  • Aprovechamiento del espacio: Se adaptan a patios, jardines estrechos o terrazas grandes.
  • Diseño personalizado: Se puede jugar con formas rectangulares, cuadradas o curvas, e incluso añadir bancos, escalones integrados o zonas de hidromasaje.
  • Menor consumo: Al tener menos volumen de agua, su mantenimiento, limpieza y climatización son más económicos.
  • Estética y valor añadido: Una piscina bien diseñada, aunque pequeña, aporta valor a la vivienda y mejora el entorno.

Si estás pensando en dar el paso, ten en cuenta estos consejos:

  • Evalúa bien el espacio: No solo es importante el tamaño de la piscina, sino también el área de tránsito, el acceso y si necesitas espacio para mobiliario exterior.
  • Permisos y normativa: Aunque la piscina sea pequeña, puede requerir licencia de obra. En Ruberte Piscinas te asesoramos en todo el proceso.
  • Elección de materiales: Los acabados, el sistema de filtración, el tipo de revestimiento o el borde son clave para el mantenimiento y la durabilidad.
  • Iluminación y climatización: Añadir luces LED o una bomba de calor puede transformar la experiencia de baño, alargando la temporada de uso.

La piscina de obra más pequeña puede ser tan compacta como 2 x 2 metros, ideal como piscina tipo spa o plunge pool, pensada para refrescarse y relajarse. A menudo, se añaden elementos como chorros de masaje o bancos sumergidos para maximizar su disfrute.

La experiencia nos ha demostrado que una piscina no necesita ser grande para ser perfecta. Con el diseño adecuado, una piscina pequeña puede ser igual de elegante, funcional y acogedora que una de gran tamaño.

¿Estás pensando en construir una piscina pequeña de obra en tu casa? En Ruberte Piscinas te ayudamos a diseñarla a medida, asesorándote en todo el proceso, desde la idea inicial hasta el último detalle de acabado.