Convertir tu piscina a agua salada es más fácil de lo que imaginas y aporta múltiples ventajas: menos irritación en la piel y ojos, mantenimiento más sencillo y un agua más suave al tacto. En Ruberte Piscinas, expertos en hidráulica de piscinas, te explicamos cómo hacerlo y qué cloradores salinos son ideales para tu piscina.

¿Qué es un clorador salino y cómo funciona?

Un clorador salino es un dispositivo que transforma la sal presente en el agua de tu piscina en cloro activo mediante un proceso llamado electrólisis salina. Esto permite mantener el agua limpia y desinfectada de manera constante, sin necesidad de añadir cloro manualmente.

Ventajas del agua salada:

  • Reducción de productos químicos y cloro añadido.
  • Agua más suave para la piel y los ojos.
  • Menor olor a cloro.
  • Mantenimiento más sencillo y automático.

¿Puedo convertir cualquier piscina en agua salada?

Sí, prácticamente cualquier piscina puede adaptarse a un sistema de cloración salina. Solo necesitas:

  • Una cantidad mínima de sal disuelta en el agua (aprox. 3–5 g/L).
  • Un clorador salino compatible con el volumen de tu piscina.
  • Una instalación hidráulica adecuada para asegurar la correcta circulación del agua.

En Ruberte Piscinas te ayudamos a calcular la sal necesaria y seleccionar el equipo adecuado según el tamaño y características de tu piscina.

Cloradores salinos recomendados por Ruberte Piscinas

Contamos con dos modelos de cloradores salinos líderes en el mercado, que se adaptan a diferentes necesidades:

1. Clorador salino AquaRite® LT SV

  • Ideal para piscinas residenciales medianas.
  • Control automático del cloro y fácil instalación.
  • Compatible con sistemas de filtración estándar.
  • Permite mantener un agua cristalina y equilibrada de forma sencilla.

2. Clorador salino AquaRite® Plus NG

  • Diseñado para piscinas más grandes o con uso intensivo.
  • Tecnología avanzada para un control preciso del cloro y del pH.
  • Panel intuitivo y fácil de programar.
  • Perfecto para quienes buscan un mantenimiento prácticamente automático y óptimos resultados de desinfección.

Ambos modelos permiten disfrutar de agua salada sin complicaciones, con un control constante y seguro.

Cómo instalar un clorador salino en tu piscina

  1. Preparar la piscina: asegurarse de que el sistema de filtración funciona correctamente.
  2. Añadir la sal: calcular la cantidad según el volumen de agua de la piscina.
  3. Instalar el clorador: siguiendo las instrucciones del fabricante, conectando correctamente la célula salina al sistema hidráulico.
  4. Encender y calibrar: el clorador comenzará a generar cloro automáticamente.
  5. Monitoreo: revisar periódicamente la salinidad y el nivel de cloro para mantener el equilibrio óptimo del agua.

En Ruberte Piscinas podemos realizar la instalación completa, asegurando que tu piscina funcione perfectamente con agua salada.

Consejos para mantener tu piscina de agua salada

  • Revisar la salinidad y pH del agua regularmente.
  • Limpiar los filtros y la célula salina según las indicaciones del fabricante.
  • Evitar añadir químicos no compatibles con sistemas de cloración salina.
  • Mantener la hidráulica de la piscina en buen estado para una distribución uniforme del cloro.

¿Por qué confiar en Ruberte Piscinas?

  • Somos expertos en hidráulica y mantenimiento de piscinas.
  • Te asesoramos sobre el clorador salino más adecuado para tu piscina.
  • Instalamos y calibramos el equipo garantizando un agua cristalina y equilibrada.
  • Ofrecemos soporte técnico y consejos de mantenimiento para que disfrutes de tu piscina sin preocupaciones.

Convertir tu piscina en agua salada mejora la experiencia de baño, reduce productos químicos y facilita el mantenimiento. Con los cloradores AquaRite® LT SV o AquaRite® Plus NG, puedes disfrutar de agua limpia, suave y equilibrada durante todo el año.

Contacta con Ruberte Piscinas hoy mismo para un asesoramiento personalizado y descubre cómo transformar tu piscina en un oasis de agua salada.