En Ruberte Piscinas seguimos mostrando cómo llevamos a cabo cada proyecto de piscina de obra desde la planificación inicial hasta su puesta en marcha final.

Hace un tiempo publicamos un artículo explicando cómo construimos una piscina de obra con bloque H, un sistema que permite crear estructuras sólidas, duraderas y perfectamente adaptadas a cada proyecto.

En este nuevo artículo queremos mostrar el resultado final de una piscina particular, en la que hemos seguido todas las fases necesarias para garantizar una instalación segura, funcional y preparada para muchos años de uso.

Antes de comenzar cualquier obra es fundamental realizar una planificación técnica completa del proyecto.

En esta fase inicial analizamos distintos aspectos clave:

  • Estudio del terreno y ubicación de la piscina
  • Definición de dimensiones y diseño del vaso
  • Selección de materiales constructivos
  • Elección del sistema de filtración y equipamiento

Una buena planificación permite optimizar los trabajos posteriores y garantizar que la piscina se adapte perfectamente al espacio disponible y a las necesidades del cliente.

Una vez definido el proyecto, se procede a realizar la excavación del terreno y la preparación de la base estructural.

En esta piscina se ha construido el vaso mediante bloque H, un sistema muy utilizado en piscinas de obra por su gran resistencia estructural. Este tipo de bloques permiten crear muros robustos que posteriormente se rellenan con hormigón armado, formando una estructura monolítica y extremadamente sólida.

Este sistema ofrece importantes ventajas:

  • Alta resistencia estructural
  • Gran durabilidad
  • Adaptación a distintos diseños de piscina
  • Excelente estabilidad del vaso

Gracias a este proceso, se obtiene una base preparada para soportar las presiones del terreno y del agua durante toda la vida útil de la piscina.

Una vez finalizada la estructura del vaso, el siguiente paso es realizar los trabajos de impermeabilización y revestimiento interior.

Esta fase es fundamental para garantizar que la piscina sea completamente estanca y evitar filtraciones con el paso del tiempo.

En Ruberte Piscinas utilizamos sistemas y materiales de alta calidad que permiten:

  • Garantizar la impermeabilidad del vaso
  • Mejorar la durabilidad de la piscina
  • Conseguir un acabado estético atractivo

El revestimiento interior también determina gran parte de la estética final de la piscina, aportando personalidad y estilo al conjunto del jardín.

Una vez finalizada la obra se procede al llenado de la piscina y a la puesta en marcha del sistema de filtración.

Durante esta fase realizamos distintas comprobaciones técnicas:

  • Verificación de la estanqueidad del vaso
  • Comprobación del funcionamiento del sistema de filtración
  • Ajuste de parámetros del agua
  • Puesta en funcionamiento de todos los equipos

Este proceso garantiza que la piscina quede lista para su uso con todas las garantías de funcionamiento y seguridad.

Además de la construcción de la piscina, en este proyecto también se ha instalado una persiana automática de cubierta.

Este sistema permite cubrir completamente la superficie del agua, aportando múltiples ventajas:

  • Protege el agua frente a suciedad y hojas
  • Reduce la evaporación del agua
  • Mejora la seguridad
  • Mantiene la piscina en mejores condiciones durante el invierno y la primavera

Gracias a esta solución, el cliente podrá mantener su piscina protegida durante los meses en los que no se utilice con tanta frecuencia, facilitando también las tareas de mantenimiento.

Tras completar todas las fases del proyecto, esta piscina de obra con bloque H ya está completamente finalizada.

El resultado es una piscina sólida, eficiente y perfectamente integrada en el entorno del jardín, diseñada para ofrecer muchos años de disfrute y durabilidad.

En Ruberte Piscinas seguimos apostando por sistemas constructivos de alta calidad y procesos de instalación rigurosos, garantizando siempre el mejor resultado en cada proyecto.