La construcción o renovación de una piscina representa una inversión importante, por lo que es esencial tener en cuenta todos los factores que inciden en su disfrute y durabilidad. Uno de los elementos menos evidentes pero muy determinantes es la orientación de la piscina. Desde Ruberte Piscinas explicamos por qué este aspecto importa, qué tener en cuenta y cómo elegir la mejor orientación para que puedas sacar el máximo partido a tu zona de baño.

La ubicación y la orientación de la piscina afectan directamente a varios factores clave:

  • La cantidad de luz solar que recibe durante el día, lo cual influye en la temperatura del agua y en que tú y los tuyos podáis usarla más horas.
  • La presencia de sombras procedentes de la vivienda, muros, vegetación o estructuras cercanas, que pueden reducir espacios de baño calentados por el sol o generar zonas frías.
  • La limpieza y mantenimiento, ya que árboles o vegetación próximos pueden ensuciar el agua, y la ubicación errónea puede favorecer el crecimiento de algas o la acumulación de suciedad.
  • La integración con el entorno: una orientación bien pensada mejora la estética del jardín o terraza y favorece la transición entre el interior de la casa y la zona de baño.

1. Aprovechar la incidencia solar

La luz del sol es un recurso gratuito que puede prolongar la vida útil de la piscina y hacerla más agradable. En general, es recomendable que el vaso esté orientado hacia el sur o suroeste, ya que esas orientaciones reciben más horas de sol directo en la mayoría de latitudes. Esto permite que el agua se caliente de forma natural, reduce la necesidad de calefacción adicional y favorece los momentos de uso.
Además, conviene evitar que la vivienda genere sombra sobre la piscina en las horas centrales o vespertinas.

2. Evitar obstáculos que generen sombra o suciedad

La cercanía de árboles, muros altos, toldos o construcciones puede generar sombras no deseadas o facilitar la caída de hojas, ramas, semillas o insectos en el vaso. Esto implica más mantenimiento y puede afectar la claridad del agua. Por ello, conviene que la piscina tenga una zona libre alrededor, y que los árboles estén situados a una distancia prudencial o en un lado del jardín que no sombreé directamente el vaso.

3. Tener en cuenta el uso y los accesos

Piensa en cómo utilizarás la piscina: ¿será de uso familiar, de ocio, con tobogán o trampolín? Entonces la orientación debe contemplar la comodidad visual y la seguridad (evitar el deslumbramiento con el sol en zonas de salto). También conviene que la piscina tenga un buen acceso desde la casa sin que las personas mojadas recorran zonas indeseadas. Por esto, la orientación debe considerar la proximidad a la vivienda y la circulación alrededor del vaso.

4. Integración con el entorno arquitectónico

La piscina no debe verse como un elemento aislado, sino como parte del conjunto jardín‑vivienda. Una buena orientación mejora la estética, permite disfrutar de vistas agradables, facilita la creación de zonas de sol y sombra, y puede generar rincones de relajación. Por ejemplo, ubicar la piscina en un lateral que reciba sol hasta media tarde, y utilizar el otro lado del jardín para descanso bajo los árboles.

  • Realizamos una visita previa para analizar la trayectoria del sol, los posibles obstáculos, la pendiente del terreno y la vegetación existente.
  • Valoramos la posibilidad de optimizar la orientación sin cambiar radicalmente la ubicación planificada: a veces pequeños ajustes en el ángulo o la posición generan grandes mejoras en horas de sol.
  • Sugieremos revestimientos y colores del vaso que potencien la calidez del agua en función de la orientación (por ejemplo, tonos más oscuros en zonas poco soleadas para absorber más calor).
  • Incorporamos zonas de sombra controlada mediante pérgolas, toldos o vegetación pensada, que complementen las horas de sol y permitan disfrutar de la piscina tanto al mediodía como por la tarde.

La orientación de la piscina es un factor que se debe tomar con la misma importancia que el tamaño, la forma o el tipo de revestimiento. Elegir bien dónde y cómo se ubica el vaso permitirá que la piscina disfrute de más horas de sol, sea más cómoda, requiera menos mantenimiento y esté mejor integrada en el jardín o terraza.

En Ruberte Piscinas estamos a tu disposición para ayudarte a diseñar y construir la piscina con la orientación óptima, adaptada a tus condiciones de terreno, clima y estilo de vida. Contáctanos para analizar tu proyecto y garantizar que disfrutes de tu nueva piscina desde el primer día, bajo el sol y sin compromisos.