El sistema de filtración es uno de los elementos más importantes de una piscina. Aunque el agua pueda parecer limpia a simple vista, si el filtro no está trabajando correctamente comenzarán a aparecer problemas como agua turbia, suciedad en suspensión, proliferación de algas o un mayor consumo de productos químicos.
Muchos propietarios piensan que el problema está relacionado con el cloro o el pH, cuando en realidad el origen suele encontrarse en un sistema de filtración que ha perdido eficacia.
En Ruberte Piscinas construimos piscinas de obra tradicionales con sistemas de filtración e hidráulica convencional, diseñados para ofrecer un funcionamiento eficiente y una larga vida útil. Sin embargo, como cualquier instalación, requieren un mantenimiento periódico para seguir garantizando una filtración óptima.
En este artículo te explicamos cómo detectar si el filtro de tu piscina ya no está filtrando correctamente y cuándo es recomendable realizar una revisión técnica.
¿Qué función tiene el filtro de una piscina?
En una piscina de obra tradicional, el sistema de filtración está formado por varios componentes que trabajan conjuntamente:
- Bomba de filtración.
- Filtro de arena o vidrio.
- Válvula selectora.
- Skimmers.
- Boquillas de impulsión.
- Circuito hidráulico.
Su misión es hacer circular el agua, retener las partículas en suspensión y devolverla limpia al vaso de la piscina.
Cuando alguno de estos elementos deja de funcionar correctamente, toda la instalación pierde rendimiento y mantener el agua cristalina resulta mucho más complicado.
Señales de que el filtro de la piscina no está filtrando correctamente
Existen varios síntomas que indican que el sistema de filtración necesita una revisión.
1. El agua está turbia aunque el pH y el cloro sean correctos
Es uno de los problemas más frecuentes.
Si el agua pierde transparencia a pesar de que los parámetros químicos son correctos, probablemente el filtro no está reteniendo adecuadamente las partículas más finas.
En estos casos, añadir más productos químicos no solucionará el problema si la filtración continúa siendo deficiente.
2. La suciedad permanece en suspensión
Después de pasar el limpiafondos o realizar una limpieza manual, el agua debería mantenerse limpia durante varios días.
Si las pequeñas partículas vuelven a aparecer rápidamente o nunca llegan a desaparecer por completo, el sistema de filtración puede haber perdido eficacia.
3. El filtro necesita lavados cada vez más frecuentes
Los filtros de arena o vidrio requieren realizar lavados periódicos mediante la válvula selectora.
Sin embargo, si observas que necesitas realizar estos lavados con mucha más frecuencia de lo habitual, puede indicar:
- Saturación del material filtrante.
- Acumulación de suciedad.
- Problemas internos del filtro.
4. Aumenta el consumo de productos químicos
Cuando la filtración no elimina correctamente la materia orgánica, el agua necesita una mayor cantidad de productos para mantenerse equilibrada.
Es habitual observar un incremento en el consumo de:
- Cloro.
- Antialgas.
- Floculantes.
- Reguladores de pH.
Una buena filtración reduce considerablemente la necesidad de tratamientos correctivos.
5. El caudal de impulsión ha disminuido
Si el agua sale con menos fuerza por las boquillas de impulsión, puede deberse a:
- Filtro obstruido.
- Prefiltro de la bomba lleno.
- Skimmers saturados.
- Problemas en la bomba.
- Obstrucciones en el circuito hidráulico.
Antes de pensar en una avería importante conviene revisar todos estos elementos.
6. La presión del filtro no es la habitual
El manómetro instalado en el filtro proporciona información muy útil sobre el estado del sistema.
Una presión demasiado alta suele indicar que el filtro está saturado y necesita un lavado.
Por el contrario, una presión excesivamente baja puede deberse a problemas en la bomba, entradas de aire o falta de caudal.
Controlar este indicador permite detectar incidencias antes de que se conviertan en averías importantes.
7. Aparecen algas con frecuencia
Cuando el agua no circula correctamente, el desinfectante no llega de forma uniforme a toda la piscina.
Como consecuencia, aumentan las probabilidades de aparición de algas, especialmente en:
- Escaleras.
- Esquinas.
- Fondos.
- Zonas con poca circulación.
Si este problema se repite continuamente, conviene revisar el estado de todo el sistema de filtración.
¿Cada cuánto hay que cambiar la arena del filtro?
Aunque muchas personas realizan correctamente los lavados del filtro, olvidan que el material filtrante también tiene una vida útil.
En condiciones normales, la arena filtrante suele sustituirse aproximadamente cada 4 o 5 años, dependiendo del uso y del mantenimiento realizado.
En los filtros con vidrio filtrante, este periodo puede ser superior gracias a su mayor resistencia y capacidad de filtración.
Con el paso del tiempo, el material pierde capacidad para retener partículas, reduciendo la eficacia del sistema.
Otros problemas que pueden afectar a la filtración
No siempre el problema está en el filtro.
En una piscina de obra tradicional también conviene revisar:
- El estado de la bomba de filtración.
- La válvula selectora.
- Las juntas y conexiones hidráulicas.
- Posibles entradas de aire en el circuito.
- Los skimmers.
- El prefiltro de la bomba.
- Las boquillas de impulsión.
- El tiempo diario de filtración.
Una revisión completa permite localizar el origen del problema y evitar sustituciones innecesarias.
¿Qué ocurre si seguimos utilizando un filtro en mal estado?
Un sistema de filtración deficiente puede provocar:
- Agua turbia.
- Mayor consumo eléctrico.
- Incremento del gasto en productos químicos.
- Aparición de algas.
- Sobrecarga de la bomba.
- Reducción de la vida útil de la instalación.
Actuar a tiempo evita averías más importantes y ayuda a mantener la piscina en perfectas condiciones durante toda la temporada.
La importancia del mantenimiento preventivo
Muchas incidencias podrían evitarse mediante un mantenimiento periódico.
Realizar revisiones antes del inicio de la temporada permite comprobar el estado de todos los componentes de la sala técnica y detectar pequeñas anomalías antes de que afecten al funcionamiento de la piscina.
Además, un sistema bien ajustado consume menos energía, necesita menos productos químicos y prolonga la vida útil de todos los equipos.
Ruberte Piscinas: especialistas en construcción y mantenimiento de piscinas de obra
En Ruberte Piscinas somos especialistas en la construcción de piscinas de obra tradicionales y en el mantenimiento de sus sistemas de filtración.
Realizamos:
- Revisión de salas técnicas.
- Sustitución de arena y vidrio filtrante.
- Reparación de bombas y válvulas selectoras.
- Renovación de equipos de filtración.
- Reparaciones hidráulicas.
- Puesta a punto de piscinas.
Nuestro objetivo es que cada instalación funcione con la máxima eficiencia, garantizando un agua limpia, segura y con el menor coste de mantenimiento posible.
Conclusión
Si notas que el agua de tu piscina ya no se mantiene cristalina, aumenta el consumo de productos químicos o el sistema necesita trabajar más horas para obtener el mismo resultado, es muy probable que el filtro haya perdido eficacia.
Detectar estas señales a tiempo y realizar una revisión del sistema de filtración permitirá mantener la piscina en perfectas condiciones y evitar averías de mayor coste.
En Ruberte Piscinas ponemos a tu disposición nuestra experiencia para revisar, reparar y optimizar el sistema de filtración de tu piscina de obra, asegurando un funcionamiento eficiente durante toda la temporada.