Volver de vacaciones y encontrarte una piscina con el agua turbia, hojas en el fondo o un nivel de desinfección inadecuado es una situación más habitual de lo que parece. Aunque hayas dejado funcionando la depuradora o un sistema de mantenimiento, varios días sin supervisión pueden afectar a la calidad del agua.

La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, recuperar la piscina es sencillo si se siguen los pasos adecuados.

En Ruberte Piscinas te explicamos cómo preparar tu piscina después de las vacaciones para que vuelva a estar lista para el baño en el menor tiempo posible y cómo prevenir estos problemas en futuras ausencias.

Durante las vacaciones, la piscina sigue expuesta a numerosos factores que modifican la calidad del agua:

  • Altas temperaturas.
  • Radiación solar.
  • Evaporación.
  • Hojas y suciedad arrastradas por el viento.
  • Polvo y materia orgánica.
  • Consumo del desinfectante.

Si estos factores no se controlan, el agua puede perder transparencia y favorecer la aparición de algas o desequilibrios químicos.

Antes de añadir cualquier producto, conviene realizar una inspección visual.

Comprueba especialmente:

  • Color del agua.
  • Transparencia.
  • Presencia de hojas o insectos.
  • Estado de los skimmers.
  • Nivel del agua.
  • Funcionamiento de la depuradora.

Esta revisión permitirá decidir si basta con un mantenimiento habitual o si será necesario realizar una recuperación más completa.

Lo primero es eliminar toda la suciedad visible.

Utiliza un recogehojas para retirar:

  • Hojas.
  • Insectos.
  • Ramas.
  • Flores.
  • Restos vegetales.

Cuanta menos materia orgánica permanezca en el agua, más eficaz será el tratamiento posterior.

Aunque el agua parezca limpia, durante varios días pueden acumularse partículas en el fondo y adherirse pequeñas algas o suciedad a las paredes.

Si dispones de un robot limpiafondos, realiza un ciclo completo de limpieza.

No obstante, hay zonas donde incluso los mejores robots pueden tener más dificultades para acceder, como:

  • Escaleras.
  • Esquinas.
  • Bancos de obra.
  • Rincones muy cerrados.
  • Línea de flotación.

En estas áreas es recomendable complementar la limpieza de forma manual con un cepillo específico.

Una depuradora eficiente es fundamental para recuperar rápidamente la calidad del agua.

Comprueba:

  • Estado del filtro.
  • Presión del manómetro.
  • Funcionamiento de la bomba.
  • Cestos de los skimmers.
  • Prefiltro de la bomba.

En las piscinas construidas por Ruberte Piscinas con sistema Desjoyaux, es importante revisar el estado del cartucho filtrante y limpiarlo si ha acumulado suciedad durante los días de ausencia.

Un filtro limpio mejora considerablemente la calidad de la filtración.

Antes de realizar cualquier tratamiento conviene medir los principales parámetros.

Los más importantes son:

  • pH.
  • Nivel de desinfectante.
  • Alcalinidad.
  • Estabilizante (cuando corresponda).

Corregir estos valores antes de aplicar otros productos permite obtener mejores resultados y evitar consumos innecesarios.

Dependerá del estado del agua.

Si el agua continúa transparente y los parámetros están dentro de los valores recomendados, probablemente no será necesario.

En cambio, si el agua presenta:

  • Aspecto verdoso.
  • Turbidez.
  • Mal olor.
  • Presencia de algas.

Puede ser recomendable realizar un tratamiento de recuperación siguiendo las indicaciones del fabricante de los productos utilizados.

Tras varios días sin uso, resulta recomendable aumentar las horas de funcionamiento de la depuradora durante las primeras jornadas.

Esto facilita:

  • La eliminación de partículas.
  • La distribución homogénea de los productos.
  • La mejora de la transparencia del agua.

Una vez recuperada la piscina, puede volver al horario habitual de funcionamiento.

La evaporación durante el verano puede hacer descender el nivel del agua.

Si está demasiado bajo:

  • Los skimmers pueden dejar de funcionar correctamente.
  • La bomba puede aspirar aire.
  • La filtración pierde eficacia.

Mantener el nivel adecuado es esencial para el correcto funcionamiento de todo el sistema.

La mejor forma de recuperar una piscina es evitar que llegue a deteriorarse.

Antes de ausentarte varios días es recomendable:

  • Limpiar completamente la piscina.
  • Revisar el sistema de filtración.
  • Ajustar los parámetros del agua.
  • Programar adecuadamente la depuradora.
  • Limpiar el filtro.
  • Utilizar una cubierta si es posible.
  • Retirar hojas y restos vegetales del entorno.

Estas sencillas acciones reducen considerablemente el riesgo de encontrar problemas al volver.

Una piscina bien diseñada facilita enormemente las tareas de mantenimiento.

En Ruberte Piscinas construimos piscinas de obra totalmente personalizadas con materiales de alta calidad y sistemas de filtración eficientes que permiten mantener el agua en perfectas condiciones durante todo el año.

Trabajamos con acabados en gresite y porcelánico, diseñando cada proyecto para ofrecer el máximo rendimiento, durabilidad y facilidad de mantenimiento.

Además de construir piscinas a medida, asesoramos a nuestros clientes para que puedan mantener el agua en las mejores condiciones durante todo el año.

Nuestro equipo ofrece soluciones adaptadas a cada instalación, ayudando a optimizar la filtración, mejorar la calidad del agua y resolver cualquier incidencia relacionada con el mantenimiento de la piscina.

Recuperar una piscina después de las vacaciones suele ser una tarea sencilla cuando se actúa con rapidez y siguiendo un orden adecuado.

Una inspección inicial, una buena limpieza, la revisión del sistema de filtración y el control de los parámetros del agua son suficientes en la mayoría de los casos para volver a disfrutar de una piscina limpia y segura.

Con una correcta planificación antes de marcharte y un mantenimiento adecuado al regresar, tu piscina estará siempre preparada para ofrecer el mejor baño durante toda la temporada.