Tras finalizar los trabajos de impermeabilización en las piscinas comunitarias del Barrio del AVE, en Ruberte Piscinas hemos completado una de las fases más importantes antes de la puesta en servicio: la prueba de llenado y estanqueidad del vaso.

Esta fase es clave para garantizar que la piscina no presenta pérdidas de agua y que la impermeabilización ejecutada cumple con los estándares técnicos exigidos en instalaciones comunitarias.

La prueba de estanqueidad consiste en llenar completamente el vaso de la piscina y mantener el nivel de agua controlado durante un periodo determinado, verificando que no existan descensos anómalos que puedan indicar filtraciones.

En piscinas comunitarias, este procedimiento es fundamental porque:

  • Se validan los trabajos de impermeabilización.
  • Se detectan posibles microfisuras o puntos débiles.
  • Se garantiza la durabilidad estructural.
  • Se evita futuras patologías en sótanos o zonas colindantes.

En esta actuación seguimos un protocolo técnico riguroso:

1. Llenado progresivo del vaso

Se realizó el llenado controlado de la piscina hasta su cota máxima, supervisando juntas, encuentros y puntos singulares.

2.Marcado y control del nivel

Se establecieron referencias de nivel para medir posibles variaciones durante los días de observación.

3.Periodo de control

Durante varios días se realizó seguimiento técnico, descartando descensos atribuibles a evaporación natural.

4.Inspección estructural y perimetral

Se verificó que no existieran humedades, filtraciones en trasdós ni afecciones en zonas anexas.

El resultado fue satisfactorio: la piscina superó la prueba de estanqueidad con éxito, confirmando la correcta ejecución de la impermeabilización.

En instalaciones de uso colectivo, una fuga puede generar:

  • Daños estructurales.
  • Incremento descontrolado del consumo de agua.
  • Problemas legales con la comunidad.
  • Costosas reparaciones futuras.

Realizar la prueba antes del revestimiento final o puesta en marcha permite corregir cualquier incidencia sin afectar acabados.

Uno de los aspectos más técnicos de esta fase es diferenciar la evaporación natural de una pérdida estructural.

Factores que influyen en la evaporación:

  • Temperatura ambiente.
  • Radiación solar.
  • Viento.
  • Humedad relativa.

Por eso el control no se limita a “ver si baja el agua”, sino que se realiza un análisis comparativo y técnico.

Con la prueba superada, damos un paso más hacia la puesta en funcionamiento de la piscina comunitaria del Barrio del AVE, garantizando:

  • Estanqueidad del vaso
  • Correcta ejecución de la impermeabilización
  • Seguridad estructural
  • Tranquilidad para los propietarios

Este tipo de controles forman parte de nuestro compromiso con la calidad y la durabilidad en cada proyecto.

En Ruberte Piscinas no solo construimos o rehabilitamos piscinas; aplicamos protocolos técnicos en cada fase:

  • Diagnóstico inicial
  • Reparación estructural
  • Impermeabilización
  • Pruebas de estanqueidad
  • Puesta en marcha

Cada fase es imprescindible para garantizar una piscina segura y duradera.