En Ruberte Piscinas, la construcción de una piscina de obra no solo implica técnica, precisión y diseño: también exige un cumplimiento estricto de todas las normas de seguridad laboral. Nuestro equipo trabaja con hormigón gunitado —el sistema más resistente y duradero—, pero este tipo de obra requiere controlar riesgos específicos en cada fase.
En esta noticia repasamos cuáles son las obligaciones legales, los equipos de protección y las medidas preventivas que aplicamos durante todo el proceso de construcción de una piscina.
1. Planificación y normativa: la base de una obra segura
Antes de comenzar cualquier excavación o proyección de hormigón, Ruberte Piscinas sigue los requisitos marcados por la normativa vigente:
- Plan de Seguridad y Salud, obligatorio en toda obra.
- Evaluación de riesgos específicos según el terreno, maquinaria y procesos a ejecutar.
- Coordinación de actividades entre todos los profesionales implicados (albañilería, fontanería, electricidad, maquinaria…).
- Formación obligatoria en PRL para todos los operarios de obra.
Este marco garantiza que cada paso se realice con control, previsión y responsabilidad.
2. Seguridad durante la excavación y preparación del terreno
La fase de excavación es una de las más delicadas. En ella se aplican medidas como:
- Señalización y balizamiento completo del perímetro.
- Uso de EPIs obligatorios: casco, guantes, calzado de seguridad, gafas y chaleco.
- Revisión diaria del terreno para evitar desprendimientos.
- Control de maquinaria pesada con operadores cualificados.
- Supervisión continua del acceso a zanjas y desniveles.
La seguridad del entorno es esencial antes de colocar ferralla o instalar conducciones.
3. Seguridad en la colocación de ferralla y estructuras
Durante esta fase, los operarios trabajan en zonas donde puede haber aristas, cortes o materiales pesados. Por ello:
- Se usan guantes anticorte, cascos homologados y botas reforzadas.
- Se controla la estabilidad de la estructura y el correcto atado de varillas.
- Se evita que personal no autorizado acceda al área de trabajo.
- Se siguen protocolos para manipulación de acero, varillas y herramientas manuales.
La correcta protección del trabajador reduce riesgos y garantiza un armado perfecto antes del gunitado.
4. Seguridad en el hormigón gunitado o proyectado
El gunitado implica alta presión, maquinaria específica y manipulación de hormigón proyectado, por lo que requiere medidas adicionales:
- Protección respiratoria, gafas cerradas y ropa impermeable para el operario que maneja la manguera de proyección.
- Control del rebote del material, que puede generar impactos.
- Zona de seguridad delimitada para evitar que otros trabajadores se acerquen.
- Revisión de presión y estado de mangueras antes de cada proyección.
- Supervisión del equipo por un técnico especialista.
Es una fase intensa pero segura cuando se cumplen los procedimientos adecuados.
5. Instalaciones hidráulicas y eléctricas: precisión y prevención
Para garantizar un entorno seguro:
- Se trabaja siempre con herramientas aisladas y siguiendo la normativa eléctrica.
- Se comprueba cada tubería, válvula y skimmer antes del rellenado.
- Se evitan atropellos o golpes en zonas donde coincide maquinaria con operarios.
- Se utilizan EPIs adaptados a cada oficio (fontanería, electricidad, albañilería).
Esta fase asegura que la piscina funcionará correctamente y sin riesgos futuros.
6. Acabados y puesta a punto: seguridad hasta el final
Cuando se aplican revestimientos, coronaciones, gresites o pavimentos:
- Se evita el polvo en suspensión mediante mascarillas adecuadas.
- Se protege el entorno para evitar resbalones o cortes.
- Se señalizan zonas recién colocadas o con adhesivos frescos.
- Se establece una limpieza constante para evitar tropiezos o caídas.
Hasta la puesta en marcha, el equipo sigue todas las medidas de prevención.
Conclusión: la calidad empieza por la seguridad
En Ruberte Piscinas entendemos que una piscina no es solo una obra: es una inversión para toda la vida. Por eso aplicamos los estándares más altos de seguridad en cada fase, desde la excavación hasta el gunitado y los acabados finales.
Cumplir con la normativa, proteger a los trabajadores y garantizar un entorno controlado no solo es una obligación legal: es la mejor manera de asegurar que cada piscina se construye con excelencia, calidad y responsabilidad.
Si buscas una piscina de obra segura, duradera y construida por profesionales cualificados, en Ruberte Piscinas estamos preparados para ayudarte.